Mi nombre es Adriana Sánchez Molina, tengo 42 años y soy Administradora de Empresas y Licenciada en Preescolar. Quiero contarles que mi vida durante veinte años, con más de 183 Kilos de peso, fue bastante difícil.
Este sobrepeso me trajo muchísimos problemas: una artrosis severa de rodillas que me obligaba a usar bastón, un problema de hipertensión severa y, sumado a esto, el problema social y sicológico al sentirme objeto de burlas y comentarios, además de no encontrar tallas en la ropa, romper sillas y camas en las casas de mis amigas, no caber en las sillas de los aviones, las salas de cine, de los restaurantes y cada día más dificultades para realizar mi trabajo como docente de preescolar.
El 13 de noviembre de 2003 tomé la decisión que dio un giro de 180 grados a mi vida: me realicé la
cirugía bariátrica. Gracias a Dios y al Grupo de obesidad de la Clínica de la Obesidad, liderado exitosamente por el doctor José Pablo Vélez, hoy peso 82 kilos y tengo una vida nueva, llena de alegría, mejoras en mi salud y con grandes cambios.
Ya no uso bastón, he recuperado mis rodillas, la presión arterial la tengo completamente normal sin necesidad de medicamentos, asisto a sitios públicos sin ninguna dificultad, puedo usar ropa de moda y juvenil, bailo, viajo y realizo mi trabajo con destreza y facilidad, me siento completamente feliz y me pregunto por qué me demoré tanto en tomar esta importante decisión.
No es un proceso mágico, se requiere de disciplina y de afrontar algunos riesgos, como todo, pero realmente vale la pena. Hoy como de todo a excepción de azúcar y no me siento culpable ni estresada porque voy a engordar. Lo más importante: me siento una persona completamente normal y feliz.